
El Journal of Diabetes Science and Technology (JDST), revista de la Diabetes Technology Society, ha publicado los resultados de la investigación clínica más reciente de GLUCUBE realizada en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla (Amuedo et al., 2026). El estudio formó parte de la evaluación clínica previa a la certificación como producto sanitario y la comercialización del dispositivo. A continuación, se resumen su diseño y sus resultados.
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https://doi.org/10.1177/19322968261496268
Objetivo y diseño
El objetivo primario fue determinar la exactitud analítica de Glucube frente a un glucómetro capilar de referencia en condiciones ambulatorias. Como objetivos secundarios se evaluaron la evolución temporal del rendimiento, la adherencia y satisfacción del usuario y la seguridad del dispositivo.
Se trata de una investigación clínica prospectiva, unicéntrica y abierta, conducida entre mayo y noviembre de 2025 conforme a la Declaración de Helsinki y la norma ISO 14155:2020. Contó con la aprobación del Comité de Ética Provincial de Sevilla (2024-NIGM-004) y de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, y está registrada en ClinicalTrials.gov (NCT07075796). Todos los participantes otorgaron su consentimiento informado por escrito antes de su inclusión.
Población y metodología
Se reclutaron 52 adultos con diabetes mellitus tipo 2, de los cuales 48 formaron parte del análisis principal. Este grupo presentaba una edad media de 58,0 ± 9,9 años, un índice de masa corporal medio de 31,6 ± 6,6 kg/m² y una HbA1c media del 7,4 %, correspondiente a un control glucémico moderado. El 31,3 % eran mujeres y el 31,3 % recibía insulinoterapia.
Los participantes realizaron cuatro mediciones pareadas diarias durante 21 días de uso domiciliario, en momentos estandarizados: ayunas, preprandial antes del almuerzo, dos horas después del almuerzo y antes de acostarse. Cada par consistió en una estimación no invasiva con Glucube seguida inmediatamente de una medición capilar con el glucómetro de referencia Ascensia Contour® Next, que cumple los criterios de exactitud de la norma ISO 15197:2013. No se realizaron sobrecargas de glucosa ni excursiones glucémicas inducidas: el diseño buscaba evaluar el rendimiento en condiciones rutinarias.
Las mediciones de Glucube no se utilizaron en ningún caso para orientar decisiones terapéuticas. El tratamiento de los participantes siguió la práctica clínica habitual durante todo el estudio.
Glucube estima la concentración de glucosa mediante transiluminación del dedo con luz infrarroja cercana (NIRS). La señal óptica captada por los fotodetectores internos se procesa mediante técnicas propias de procesamiento de señal orientadas a reducir el ruido óptico y la variabilidad interindividual. La estimación requiere una calibración individualizada previa, basada en 10 mediciones capilares pareadas obtenidas durante los dos o tres primeros días de uso, que ajusta los parámetros del modelo incorporando además variables demográficas y antropométricas (edad, sexo, altura y peso).
Participantes incluidos en el análisis
De los 52 participantes incluidos, 50 (96,2 %) completaron el estudio; los otros dos lo abandonaron por motivos personales ajenos al dispositivo. De los 50 que lo completaron, dos quedaron fuera del análisis principal por presentar una variabilidad glucémica extrema (coeficiente de variación de la glucosa de referencia superior al 36 %). Este umbral estaba preespecificado en el plan de análisis estadístico, ya que una variabilidad tan elevada no es representativa de la población a la que se dirige el dispositivo. El análisis principal se realizó, por tanto, con 48 participantes, que aportaron 2.616 pares de mediciones obtenidos después de la calibración y con valores de glucosa de entre 70 y 400 mg/dL, el intervalo de análisis fijado en el protocolo. Los valores de referencia oscilaron entre 71 y 372 mg/dL, con una media de 141,4 ± 44,6 mg/dL.
En el análisis de sensibilidad, que incluyó también a esos dos participantes, las diferencias fueron mínimas (MARD del 16,9 % frente al 16,3 %; mediciones en las zonas A+B de la cuadrícula de error de Parkes —un gráfico que clasifica cada medición según el riesgo clínico que supondría su diferencia con la referencia—, las de menor riesgo, del 98,7 % frente al 99,0 %), lo que respalda la solidez de los resultados principales.
Resultados de exactitud
El análisis primario arrojó un valor combinado MAD/MARD de 16,3, calculado aplicando la diferencia absoluta media a los pares con glucosa de referencia inferior a 100 mg/dL y la diferencia relativa absoluta media a los pares con valores iguales o superiores a 100 mg/dL (MARD, expresada en porcentaje), umbral tomado de la norma ISO 15197:2013 para glucómetros capilares. De los 2.616 pares, 379 (14,5 %) tenían una glucosa de referencia inferior a 100 mg/dL, con una diferencia absoluta media de 19,4 mg/dL, y 2.237 (85,5 %) tenían valores iguales o superiores, con un MARD del 15,8 %.
La proporción de mediciones de Glucube que quedaron dentro de cada margen de diferencia respecto al glucómetro de referencia fue la siguiente (el margen se expresa en mg/dL cuando la glucosa de referencia es inferior a 100 mg/dL y en porcentaje a partir de ese valor):
| Criterio | Proporción de mediciones |
| Dentro de ±20 mg/dL o ±20 % | 69,8 % |
| Dentro de ±30 mg/dL o ±30 % | 86,3 % |
| Dentro de ±40 mg/dL o ±40 % | 94,5 % |
El análisis mediante la cuadrícula de error de consenso de Parkes clasificó el 69,9 % de las mediciones en la zona A y el 29,1 % en la zona B —un 99,0 % acumulado en A+B—, el 1,0 % en la zona C y ninguna medición en las zonas D o E, las asociadas a mayor riesgo clínico. Los autores señalan que la ausencia de mediciones en las zonas de mayor riesgo indica una baja probabilidad de errores de tratamiento clínicamente significativos. También indican que el pequeño porcentaje de mediciones en la zona C debe valorarse según el uso previsto del dispositivo, que no está destinado a orientar decisiones de dosificación de insulina.
Por rangos clínicamente relevantes, dentro del rango objetivo de 70 a 180 mg/dL (2.204 pares, 84,3 % del total) el valor combinado MAD/MARD fue de 15,4, con un 73,6 % de mediciones dentro del criterio de ±20 mg/dL o ±20 %. En el intervalo de 100 a 180 mg/dL, que concentró 1.825 pares, el MARD fue del 14,5 % con un 75,1 % de mediciones dentro de ±20 %. Por encima de 180 mg/dL (412 pares, 15,8 %), el MARD fue del 21,4 %, con un 49,8 % de mediciones dentro de ±20 %. El análisis no incluyó pares con glucosa de referencia inferior a 70 mg/dL.
Evolución temporal del rendimiento
En los participantes con adherencia aceptable (39 participantes con al menos 40 mediciones pareadas y un mínimo de 10 por semana; 2.812 mediciones), el valor combinado MAD/MARD descendió de 18,7 en la semana 1 a 16,2 en la semana 2 y a 16,0 en la semana 3. El análisis de varianza de medidas repetidas mostró un efecto significativo del tiempo sobre el MARD de cada participante (media del 18,5 %, 16,0 % y 15,7 % en las semanas 1, 2 y 3), F(2,76) = 12,31; p < 0,001. Las comparaciones post hoc con corrección de Bonferroni confirmaron una reducción significativa entre la semana 1 y las semanas 2 y 3 (p < 0,001 en ambos casos), sin diferencias entre las semanas 2 y 3 (p = 1,000). El patrón se reprodujo en los 33 participantes con alta adherencia (al menos 55 mediciones pareadas y 10 por semana), en los que el valor combinado MAD/MARD pasó de 18,9 en la semana 1 a 16,5 en las semanas 2 y 3.
La concordancia en la cuadrícula de error siguió la misma trayectoria: las zonas A+B pasaron del 98,2 % en la semana 1 al 99,2 % y 99,3 % en las semanas posteriores.
Los autores proponen dos posibles explicaciones, no excluyentes, para esta mejora: la calibración individualizada y la familiarización progresiva del usuario con la técnica de medición. Consideran que la calibración fue probablemente el factor principal, aunque no descartan la contribución del aprendizaje en el uso del producto por parte del usuario. Un análisis independiente documentó una mejora en la aceptación de las mediciones tras la primera semana en 24 de 39 participantes (61,5 %), compatible con un efecto de aprendizaje en el manejo. Tras la primera semana, el rendimiento se estabilizó y se mantuvo constante durante el resto del periodo de estudio.
Un análisis exploratorio comparó además la glucosa media de los participantes con alta adherencia entre la primera y la tercera semana. Pasó de 144,7 ± 36,8 mg/dL a 138,9 ± 31,0 mg/dL, una reducción media de 5,8 mg/dL por participante (p = 0,016). Los autores piden interpretar este resultado con cautela: el estudio tenía un solo grupo, no tenía grupo control y fue de corta duración, por lo que no permite atribuir el cambio al dispositivo. La reducción podría deberse a una mayor implicación de los participantes, a cambios de conducta o a la regresión a la media (la tendencia de los valores extremos a acercarse al promedio en mediciones sucesivas). Además, la obligación de medirse la glucosa capilar cuatro veces al día pudo aumentar por sí sola la atención a sus niveles (efecto Hawthorne, el cambio de comportamiento que se produce cuando una persona sabe que está siendo observada). Por ello, los autores lo consideran un hallazgo generador de hipótesis, que deberá confirmarse en estudios diseñados para ello.
Seguridad y satisfacción
No se registraron acontecimientos adversos, acontecimientos adversos graves ni complicaciones relacionadas con el dispositivo en ninguno de los 52 participantes durante el periodo de 21 días. No se documentaron reacciones cutáneas locales, molestias, dolor, sangrado ni infección en los puntos de medición, ni deficiencias del dispositivo con implicación en la seguridad.
La satisfacción se evaluó en 50 participantes mediante un cuestionario de cinco ítems con escalas Likert de cinco puntos (de 1, la valoración más baja, a 5, la más alta). El aspecto mejor valorado fue la facilidad de uso (media 4,3 ± 1,2). El resto obtuvo puntuaciones moderadas: impacto percibido sobre la frecuencia de medición (3,3 ± 1,4), satisfacción global (3,1 ± 1,4), utilidad percibida (3,0 ± 1,4) y preferencia frente a la medición capilar (2,9 ± 1,5). Los autores contextualizan estas puntuaciones señalando que el protocolo obligaba a realizar mediciones capilares pareadas durante todo el estudio, de modo que los participantes no pudieron experimentar una de las ventajas principales del dispositivo.
Interpretación de los resultados
El artículo considera que estos resultados suponen un progreso clínicamente relevante respecto a otras aproximaciones ópticas de monitorización no invasiva, que históricamente han comunicado valores de MARD de entre el 19 % y el 21 %, y una mejora respecto al estudio de viabilidad previo del propio dispositivo, publicado en 2024, que había reportado un MARD del 20,3 %. Advierten, no obstante, que los estudios difieren en población, método de referencia, duración, forma de análisis y métrica empleada. Los autores relacionan esta progresión, como posible explicación, con la combinación de calibración individualizada basada en mediciones de referencia pareadas, variables fisiológicas específicas de cada participante y técnicas avanzadas de procesamiento de señal, un enfoque desarrollado para abordar las fuentes de variabilidad interindividual que han limitado históricamente el rendimiento de los sistemas ópticos no invasivos.
La conclusión define el posicionamiento clínico resultante: el dispositivo demostró un perfil de riesgo clínico favorable, un rendimiento analítico estable y buena seguridad en condiciones de uso real. Esta conclusión debe leerse junto con las limitaciones que se describen a continuación. Aunque su exactitud analítica sigue siendo inferior a la de los sistemas actuales de monitorización continua de glucosa (en torno al 9 % en los sistemas citados), su diseño completamente no invasivo respalda su desarrollo posterior para monitorización complementaria en personas con diabetes tipo 2 que no desean o no pueden utilizar tecnologías de monitorización invasivas. El valor clínico potencial de esta aproximación, señalan, podría residir menos en maximizar la exactitud analítica y más en facilitar el acceso a información glucémica en poblaciones inframonitorizadas.
Los autores señalan también las limitaciones propias de un estudio de estas características: se realizó en un único centro, durante tres semanas y sin grupo control; la exactitud fue menor por encima de 180 mg/dL, el rendimiento se evaluó en el intervalo de 70 a 400 mg/dL, y el comportamiento en hipoglucemia queda pendiente de estudios específicos. Los resultados corresponden a adultos con diabetes tipo 2, la población a la que se dirige el dispositivo, mayoritariamente caucásica.
Entre las líneas de investigación pendientes, los autores identifican los estudios de mayor duración para evaluar la estabilidad de la calibración, la definición de intervalos óptimos de recalibración, la inclusión de poblaciones con mayor variabilidad glucémica y mayor diversidad de fototipos cutáneos, y los estudios dirigidos a determinar si la monitorización no invasiva mejora la adherencia sostenida al seguimiento.
Referencia
Amuedo S, Enríquez Macías M, Fornés JM, Moreno Arteaga A, Riesgo Barrau J, Bellido V, Losada Viñau F, Hidalgo Pichardo LM, Soto Moreno A, Puppo Moreno A, Pumar López A. Real-World Evaluation of a Near-Infrared Spectroscopy–based Noninvasive Glucose Monitoring Device in Adults With Type 2 Diabetes. J Diabetes Sci Technol. 2026.
https://doi.org/10.1177/19322968261496268
GLUCUBE está indicado como producto sanitario no invasivo para la monitorización complementaria de los niveles de glucosa capilar en pacientes adultos diagnosticados de diabetes mellitus tipo 2. No sustituye al glucómetro capilar convencional. Ante valores fuera de rango o síntomas clínicos, debe confirmarse la medición con glucómetro capilar o consultarse con un profesional sanitario.
